Recorre la vivienda como si la vieras por primera vez
Empieza en la entrada y sigue el recorrido que hará una persona interesada. Aparta lo que dificulte el paso, despeja las superficies y comprueba que se puedan abrir puertas y persianas. El objetivo es que se entienda la distribución y el uso de cada estancia.
Antes de gastar en una reforma, habla de su alcance y de lo que aportaría a la venta. Ordenar, limpiar y resolver pequeños desperfectos puede ser un primer paso razonable. Una inversión mayor necesita su propio presupuesto y no garantiza recuperar todo lo invertido.
Fotografías claras y fieles al estado de la vivienda
Elige un momento con buena luz, abre las cortinas y evita mezclar fotografías oscuras con otras muy sobreexpuestas. Enseña la relación entre las habitaciones, no solo los rincones más decorativos. Una imagen debe ayudar a entender lo que se va a visitar.
Retira de la vista documentos, correspondencia, fotografías familiares y objetos de valor. Revisa también espejos y reflejos. Antes de publicar, comprueba que las imágenes no muestran datos personales ni detalles que prefieras mantener privados.
Si se utilizan recreaciones virtuales o propuestas de reforma, deben identificarse claramente. Conviene acompañarlas de información sobre el estado actual para que la persona interesada no confunda un proyecto con una obra terminada.
Prepara respuestas y organiza cada cita
Anota la superficie que consta en la documentación, los gastos de comunidad, los elementos incluidos en la venta y las fechas de entrega que podrías aceptar. Si desconoces una respuesta, es mejor comprobarla y enviarla después que improvisar un dato.
Acuerda horarios que permitan recorrer el piso con calma. Ventila, deja las estancias accesibles y avisa de cualquier particularidad que deba conocer el visitante. Presentar bien la vivienda también implica hablar con claridad de los aspectos que requieren atención.
- Confirma la cita y quién atenderá la visita.
- Deja accesibles las habitaciones, la terraza y los anexos que se puedan enseñar.
- Ten localizados los documentos y las respuestas a las preguntas habituales.
- Acordad un siguiente paso concreto si hay interés.
Aprovecha lo que ocurre después de la visita
Una visita aporta información aunque no termine en oferta. Pregunta qué encaja, qué no y si la persona necesita resolver financiación, plazos u otra condición. Registra las respuestas para distinguir una objeción puntual de un problema que se repite.
En BKC Home coordinamos las visitas y el seguimiento para que puedas valorar las propuestas con contexto. El siguiente paso puede ser una segunda visita, una aclaración documental o una revisión de la presentación y del precio acordado.